La "Nueva Tierra" del hombre nuevo
483 págs. 32 grabados a todo color
Fundamental y más completa expresión del estado de conciencia fruto de la extraordinaria experiencia mística de la esclava del Señor.
Amplia visión unitaria de la realidad: el Ser que “ES” (Voluntad) “anonadándose” en Su Manifestación (Libertad) engendra al Hombre e impulsa su evolución cósmica e interior, desde la Inconsciencia original del “yo” hasta la Conciencia Crística, mediante la paradoja evangélica de la muerte a sí mismo.
Los grabados, íntimamente ligados al texto escrito, son un elemento esencial de la obra.
Este mismo texto aparece simultáneamente en cuatro idiomas. El original ha sido escrito en español por la misma persona que recibió el mensaje, cuya firma aparece en el libro
Acerca del libro Josefina advierte:
«…éste no es un libro como otros, para adquirir conocimientos, sino específicamente para que el ser humano se conozca a sí mismo: su origen y destino; descubra la causa de la inconciencia en que vive y sepa también cómo salir de ella.»
(LNT 2ª edición pág.18 y del folleto de preguntas sobre LNT)
«Tú… que te buscas a tí mismo, sin encontrarte… que vas como “peregrino” errante por este mundo hacia “ALGO” superior que está más allá de las cosas, más allá de los seres, más allá de ti mismo. Tú… que buscas tu propia realización, que sientes el vacío de los seres y las cosas, pues no llegan a “plenar” tus más profundas aspiraciones… haz un alto en el camino… ven a Refrexionar conmigo sobre la Historia del HOMBRE, “el hombre” que va hacia la “Nueva Tierra”, hacia ese estado superior que es Plenitud y Realización del ser humano en todas las razas: la tuya, la mía y la del otro… que contiene todos los credos: el tuyo, el mío y el del otro»
(del cuaderno de preguntas No.8 del libro LNT)
8 cuadernos de preguntas y respuestas
Cuadernos complementarios de Reflexión
(Reflexiones de la persona que escribió el libro)
«El fin de estas Reflexiones con preguntas y respuestas es que las personas se interioricen al tratar de contestar las preguntas, “cavando” en su interior a fin de que brote “la fuente de vida” que en cada uno ha permanecido “sellada”, inactiva.»