Colección Conciencia y Vida

¿Quiénes son los Peregrinos?

Una vida simple y sencilla, sin formas ni ritos, centrada en la conciencia y que es un cuestionamiento a fondo del sistema de vida de la sociedad actual basado en el egoísmo y la conveniencia, el poder y el consumismo; lo cual atrapa al ser humano en el sin sentido, el error, la mentira y la desesperación que hoy vive la humanidad.

Obra editada en dos volúmenes: Volumen I, respuestas a preguntas sobre ¿Quiénes son los “Peregrinos”?, el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra” y la forma de vida de la Colectividad que reside en la Granja Hogar Los Peregrinos, en Venezuela. Volumen II, experiencias de vida de algunas personas que forman parte de la aludida Colectividad en las que dan a conocer los motivos que las llevaron a dar ese salto existencial.

Ediciones “Acción y Vida”. Caracas 1989, con 24 fotografías a color, pp. 579 (en dos volúmenes), 18 x 12.

• Extractos

Esta es una pregunta, entre otras, que se nos ha venido haciendo con mucha insistencia desde que un escándalo noticioso dio a conocer a través de diferentes medios de comunicación del país –prensa, radio y televisión– la existencia de un grupo de personas y familias que decidimos, libre y conscientemente, retirarnos de la ciudad para vivir en colectividad el Ideal de vida contenido en el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra”, el cual consiste en la práctica, en la fidelidad a la verdad, rectitud de conciencia y negación de toda forma de egoísmo para dar preeminencia, en todos los actos de la vida, a la Voluntad de Dios, el Ser que “ES”, Vida de todo cuanto existe. Con el fin de hacer vida este Ideal, un grupo de familias adquirió un terreno en las afueras de la ciudad, donde se fue formando una granja a la que dimos el nombre de “Granja Hogar Los Peregrinos”. De aquí el nombre “Los Peregrinos” que los promotores de ese escándalo noticioso y los medios de comunicación dieron a la colectividad que reside en la “Granja Hogar Los Peregrinos” y a otras personas que, dentro y fuera de la Granja, se han decidido a hacer vida el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra”.

Por habernos retirado a vivir fuera de la ciudad, esforzándonos en renunciar a toda forma de egoísmo, se piensa que lo hacemos para huir cobardemente del mundo que nos rodea. Es muy importante discernir el significado de la palabra “mundo” en sus diferentes acepciones. Es un grave error pensar que se puede, en este estado físico en que nos encontramos, vivir fuera del mundo fenoménico al cual pertenecemos; ese mundo, fruto de la Creación, generado por Dios a través del esfuerzo y la acción de las criaturas libres, ángeles y hombres; mundo, que en la esencia de su mismo ser es perfecto, pero que debido a la acción egocéntrica de las criaturas libres –ángeles y hombres– se encuentra vulnerado bajo el poder del Pecado, como dice S. Juan: “El mundo entero está bajo el poder del maligno”. Jesús define muy bien las diferentes acepciones de la palabra mundo cuando en su oración rogando por sus discípulos, dice al Padre: “No te pido que los saques del mundo sino que los libres del mal” está diciendo que no pide que los saque del mundo fenoménico del cual necesitan para su evolución, purificación y Realización, pero sí que los libre del mal; que los libre de ese “mundo egocéntrico” producto de la acción egoísta de las criaturas libres, acción de la cual debe ser redimido el mundo real y verdadero generado por Dios, producto del esfuerzo y de la acción inegoísta de las criaturas libres, redimido, sí, de ese “espíritu del mundo”, “mundo” del cual Jesús también dice: “No ruego por el mundo” y “Vosotros no sois del mundo, como no soy del mundo yo”, “Si el mundo os aborrece, sabed que me aborreció a mí primero que a vosotros.

Si fueseis del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo sino que yo os escogí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os dije: no es el siervo mayor que su Señor. Si me persiguieron a mí también a vosotros os perseguirán; si guardaren mi palabra también guardarán la vuestra”. A este “mundo egocéntrico” que se opone a la redención y por el cual ni siquiera se puede rogar, y que se encuentra dentro y fuera de nosotros, es al que renunciamos cada vez que actuamos contra toda forma de egoísmo y es así como el mundo real y verdadero que nos circunda y al cual pertenecemos se irá liberando del “poder del maligno”. Sin juzgar a nadie, como dijo Jesús: “Si alguno escucha mis palabras y no las guarda, yo no le juzgo, porque no he venido a juzgar al mundo sino a salvar al mundo”. Así, pues, el mayor bien que podemos hacer al mundo y a toda la humanidad es liberarnos de la acción egocéntrica a la cual hemos estado esclavizados desde que nos orientamos al “yo”, egoístamente, en oposición a nuestro verdadero Ser, el únicoque “ES”.

La vida del verdadero “peregrino” en la Granja o en cualquier otro lugar, viviendo solo o en colectividad, dentro o fuera de Venezuela, donde le conduzca nuestra Madre-Vida, la Voluntad de Dios, se desarrolla muy simple y sencilla, procurando vivir en rectitud de conciencia, armonizando con la vida, siendo fiel a la verdad de los hechos concretos en todos sus actos, y esforzándose en renunciar a toda forma de egoísmo dando la preeminencia al Ser, Dios, que se manifiesta en la conciencia, y no al yoegoísta, que se manifiesta en los actos desordenados de la carne, de la mente y de la simple razón cuando ésta se opone a la conciencia: eligiendo la “servidumbre” antes que el libertinaje. Así, siendo libre, conscientemente se hace “siervo” del Señor para que en él y en sus actos domine el Espíritu sobre la Carne. (Volumen I, Pags. 20-23)

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