Colección Testimonio de Luz

No podemos ocultar la Luz

Varios colaboradores

Testimonios de personas que han experimentado en su vida la verdad contenida en el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra” y que son testigos de lo que está haciendo Dios en la mensajera y en sus propias vidas.

Ediciones Acción y Vida, Caracas 1997, pp.544, 20.5 x 13.5

• Prólogo del libro

ESTE LIBRO CONTIENE TESTIMONIOS DE LO QUE ESTA HACIENDO DIOS, EL SER QUE “ES”, A TRAVES DEL “MENSAJE A LOS HOMBRES DE LA NUEVA TIERRA” EN SU MENSAJERA Y EN LAS PERSONAS QUE HAN TENIDO CONTACTO CON EL MENSAJE Y CON ELLA. MENSAJE QUE ES UN LLAMADO A LA NEGACION DEL PROPIO YO-EGOISTA DANDO LA PRIMACÍA A DIOS PARA QUE SE CUMPLA SU VOLUNTAD.

HASTA LOS NIÑOS HAN QUERIDO DAR SU TESTIMONIO DE LA VIDA QUE HAN CONOCIDO.

Después de haber leído los “testimonios” de personas que han dejado este mundo, recibidos por Isaura Losada L. y publicados por ella en el libro “No se puede ocultar la Luz”, hemos sentido en conciencia dar también nosotros testimonio de lo que hemos conocido y vivido en relación al Mensaje y la mensajera, diciéndonos a nosotros mismos que si los muertos dan testimonio de esta Realidad, Luz que se manifiesta hoy en este Mundo, ¿cómo no lo vamos a dar quienes viviendo todavía en este estado somos testigos de lo que se está dando hoy para toda la Humanidad y que está transformando nuestras vidas?

Porque, siendo del “mundo” nos hemos determinado a salir de ese “sistema egocéntrico” que ha imperado en nuestras vidas y en el Mundo, asumiendo cada uno libre y conscientemente la responsabilidad y consecuencias de sus actos, esforzándonos por negar en nosotros toda forma de egoísmo para que se cumpla la Voluntad de Dios y pueda hacer Él en nosotros y en toda la Creación Su Obra, pasando así de un “sistema egocéntrico” a un Mundo Teocéntrico en el que reinará Dios, el Ser que “ES”, en TODO, en todos y en cada uno.

Cuando decimos que estamos dispuestos a dar la vida por nuestras convicciones antes que ser infieles, no nos referimos al suicidio, como han pensado algunas personas que quieren relacionarnos con algún “movimiento” o “grupo” que, según ellos, han optado por el suicidio para realizar sus aspiraciones espirituales; relacionándonos también con “sectas”, según ellos diábolicas. No somos ni pertenecemos a ninguna secta, Institución o entidad jurídica alguna. Somos un grupo de familias y personas que libremente nos hemos determinado a vivir en conciencia renunciando a toda forma de egoísmo para que se cumpla la Voluntad de Dios, Ideal de vida contenido en el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra”, ejemplarizado en la vida de Jesucristo, según el Evangelio.

El suicidio es contrario a nuestro Ideal de vida y a cualquier aspiración de vida espiritual seria, ya que se opone a la Voluntad Divina.

Queremos dejar clara nuestra posición, ya que sabemos que hay personas interesadas en eliminarnos, como públicamente fue conocido hace unos años con el “escándalo noticioso”, esas mismas personas buscan la ocasión para realizar sus intentos. Sabemos que el espíritu de la Inquisición pervive todavía y no cesará de perseguir a aquellas almas que se salen de sus cánones para hacer vida una exigencia espiritual libre de dogmatismos religiosos según el “espíritu del mundo”. Preferimos dar la vida antes de ser infieles a nuestras propias convicciones. «…pues, llega la hora en que todo el que os quite la vida pensará prestar un servicio a Dios» (Jn 16,2).

«El que quiera salvar su vida la perderá y el que pierda su vida por amor a mí la hallará» (Mt 16,25).

«Si el mundo os aborrece, sabed que me aborreció a mí primero» (Jn 15,18).

Granja Hogar Los Peregrinos, septiembre de 1997.

TESTIMONIO I, JOSEFINA CHACÍN DUCHARNE

NO ME QUEDA MÁS QUE DECIR:

HEME AQUÍ, HÁGASE EN MI TU VOLUNTAD

Después de haber leído el libro publicado por Isaura de los “testimonios” recibidos por ella de personas que han dejado este mundo: “No se puede ocultar la Luz”, y saber que otras personas que todavía viven en este mundo han decidido dar su testimonio sobre el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra” y la “mensajera” no puedo dejar de dar también el mío.

Conocí desde un principio los testimonios recibidos por Isaura, ya que ella siempre me los transmitía, y al preguntarme qué pensaba yo de esto y su publicación, le dije que fuera fiel a aquello que en su conciencia se manifiesta como Voluntad de Dios sin pensar que le crean o no.

Mi convicción es que todo cuanto se dice de mi persona en estos “testimonios” se refiere a la Obra de Dios, Realidad Espiritual, que se está manifestando en el Tiempo, en este Mundo, en y con el Hombre, la Naturaleza Humana, la cual se ha concretizado en Jesucristo y se va concretizando en los seres humanos sin distinción de sexo, raza, pueblo, religión, etc., que tomando conciencia de su “nada” se niegan a sí mismos dando la primacía a Dios, su único y verdadero Ser, a ejemplo de Jesús de Nazaret: “Quien quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame”, “He venido a cumplir la Voluntad de mi Padre y a cabo llevar su Obra”.

Esa Obra de Dios, Realidad Espiritual, que es la Manifestación del Ser que “ES” en el Hombre, la Naturaleza Humana, debe ser “encarnada” en el Tiempo, en este Mundo en una sola persona que los represente a todos, como Unidad de la Naturaleza Humana, primero en su aspecto “masculino” y luego en su aspecto “femenino”; persona que es elegida por Dios no por mérito alguno, virtudes o preferencia, sino por beneplácito de Su Divina Voluntad.

Después de haber recibido la Gracia del Señor que ha transformado mi vida para representar hoy, en este Mundo la “Unidad” de Su Obra, manifestándose en mí el Cristo Vivo, Redentor de la Humanidad, a ejemplo de Jesús de Nazaret y asistida por él, no me queda más que decir: Heme aquí, hágase en mí Tu Voluntad. Esta elección no es para mí una garantía sino una responsabilidad inmensa que me lleva a “desaparecer” para que sea Él quien viva atrayendo a Sí todas las almas que Le pertenecen, sin distinción de sexo, raza, pueblo o religión, y que han de formar parte del Hombre Total, aquellos seres humanos que, durante todos los tiempos, de alguna manera, se han negado a sí mismos en cuanto a su yo-egoísta dando primacía al Ser, a ejemplo de Jesucristo y han de manifestarse con y en Él cuando venga a tomar posesión de Su Reino.

No quiero, de ninguna manera, que se haga de mí, que soy una persona como cualquier otra, hoy simple instrumento del Señor, lo que han con muchos “instrumentos” de su Gracia deificándolos, dándoles el puesto que sólo pertenece a Dios, el Ser de todo y de todos.

Sólo Tú, Señor, darás al mundo entero testimonio de la veracidad de mis palabras cuando llegue el momento. Heme aquí.

¡A Ti todo honor y toda Gloria!

                                                                              la esclava del Señor (fdo.)
                                                                             Josefina Chacín Ducharne

 

«Señor, ¿qué ha sucedido para que hayas de mostrarte a nosotros y no al mundo? Respondió Jesús y les dijo: Si alguno me ama guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él y en él haremos morada. El que no me ama no guarda mis palabras; y la palabra que oís no es mía, sino del Padre, que me ha enviado. Os he dicho estas cosas mientras permanezco entre vosotros; pero el Abogado, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, ése os lo enseñará todo y os traerá a la memoria todo lo que yo os he dicho».

                                                                            (Jn 14, 22-26)

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