Este libro presenta una recopilación de textos sobre María en el Mensaje a los hombres de la “Nueva Tierra”, pone de relieve el “Signo de la Mujer”, quien lleva a cabo la promesa de Redención del género Humano. Nos sumerge en el misterio del “Eterno Femenino”, su esencia y sublime misión
Cómo la ve un alma:
“La Grande Madre”: Simbolo de la Voluntad Divina “sumergida” en la Materia (hecha carne), para dar a luz el Unigénito, la Obra. El manto azul cuajado de estrellas, que cubre el cuerpo de la Grande Madre, simboliza que se trata de una realidad (Cuerpo) que ya no pertenece a este estado del mundo, es “celestial”.
La mujer desnuda (que yace en manos de la Grande Madre): Símbolo de la “voluntad humana”, la cual debe quedar desnuda de toda obra propia para poder ser tomada por la Voluntad Divina y en Ella ser “sacrificada” en ese abandono incondicional y total en las manos de la Grande Madre.
El círculo con los rayos: Símbolo de la manifestación de la Voluntad Divina liberada ya de la materia, después del “sacrificio” de la “Mujer”, símbolo de la “voluntad humana”.
El niño entre luz y sangre: Símbolo de la “Nueva Criatura” fruto del sacrificio de la “Mujer”. Luz y sangre simbolizan la unión o identificacion de la Naturaleza Humana (sangre) con la Naturaleza Divina (Luz). Nótese la sangre derramada bajo la presión de las manos de la Grande Madre, la cual pasa gota a gota por el crisol del círculo luminoso, símbolo de la Voluntad Divina manifestada, dando “Cuerpo” a la “Nueva Criatura”.
Digo “bajo la presión de las manos de la Grande Madre”, porque la Grande Madre es la Voluntad Divina que permite, por Justicia, el sacrificio de la mujer que representa el “femenino” de “el hombre”; mujer que se entrega por voluntad propia a la Voluntad Divina, por esto recibe la gracia para que se realice el sacrificio que exige la energía angélica por su colaboración en la Creación de la Naturaleza Humana.
El árbol, sus frutos y la media luna encima de la cabeza de la Grande Madre: Símbolo de la “Naturaleza Caída” a la cual ha estado “sometida” la Grande Madre (Voluntad Divina). El árbol simboliza la Naturaleza Humana, la media luna simboliza la Naturaleza Divina presente en el hombre, el “Eterno Femenino” que se manifestará en la “Noche” del Mundo para iluminar a la Humanidad. Quien pueda entender que entienda AHORA, porque éste es el tiempo y la “hora”.*
* Belén, Israel, noviembre de 1973.
Porque María es el alma por excelencia que desde la eternidad se orientó a Dios, el Dador, y no al “don”, como lo hicimos las demás almas, y estando en el tiempo, habiendo tomado carne, a pesar de la fragilidad de la naturaleza humana, ella permaneció fiel a esa orientación.
Virgen por excelencia porque no aceptó ningún espíritu contrario a la Voluntad de Dios.
Madre por excelencia porque los sentimientos humanos por su hijo, que ciertamente serían muy profundos, no fueron impedimento para dejarle realizar la Voluntad de Dios, siendo fiel a esa Voluntad que cumplia su hijo hasta la muerte de cruz.
Mujer por excelencia porque fue elegida por Dios para ser Madre del linaje que aplastaría la cabeza de la serpiente: «Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; éste te aplastará la cabeza y tú le morderás a él el calcañal» (Gén 3,15). la esclava del Señor 27 de junto de 2001
Oración
Madre nuestra, que tu amor nos ate a la Cruz de tu Hijo, que no nos falte la Fe, ni la valentía, ni la audacia para cumplir la Voluntad
de nuestro Señor.