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Este libro es la separación del trigo y la cizaña, de lo verdadero de lo falso, y nos ayuda a tomar conciencia para poder consumar conscientemente hoy nuestro poder de elección entre la luz y las tinieblas, dentro y fuera de cada uno.
Incluye testimonios de personas que han tenido contacto con el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra” y su mensajera en Venezuela, Estados Unidos, Italia y México.
Ediciones Acción y Vida, Caracas 1998, pp.348. 20.5 x 13.5
(Por la esclava del Señor)
Ante todo quiero hacer una distinción entre “INSTITUCIÓN Eclesiástica” e “IGLESIA Institucional”, como lo he comprendido en el Señor.
La “INSTITUCIÓN Eclesiástica” es obra del inicuo haciendo realidad la tentación: «…seréis como Dios, conocedores del bien y del mal». El inicuo, haciéndose pasar por Cristo, pretende tomar el puesto de Dios en las almas, “las iglesias”, que orientan su fe a Dios en Cristo a través de la “INSTITUCIÓN”. La “INSTITUCIÓN” es una entidad jurídica que en sí misma no existe, pero el espíritu que en ella se manifiesta se apoya en los seres humanos para obtener una personalidad, pretendiendo usurpar la conciencia y libertad de quienes se le adhieren; en definitiva representa el espíritu egocéntrico del hombre de iniquidad. La “INSTITUCIÓN” es irredimible, ha subsistido en este mundo por Permisión de Dios, en favor de las almas que inconscientemente creen entregarse a Dios en ella, mientras se está realizando la evolución del ser humano en el conocimiento del bien y del mal. Esa evolución en el “conocimiento del bien y del mal”, pretendiendo “ser como Dios”, la permite Dios por Justicia con el ángel, al haber aceptado “el hombre” la tentación. Pero llega el momento y es éste en que cada ser humano debe hacer su elección definitiva entre Dios y la criatura, como la hizo “el hombre” en Jesús; porque la “INSTITUCION”, sede y cuerpo del inicuo, el Anticristo, será juzgada por Dios mismo al consumar ahora su iniquidad (Leer Ap 18, 1 ss).
La “IGLESIA Institucional”, cualquiera que ésta sea, representa a los seres humanos de buena fe, que por inconciencia, creyendo pertenecer a Cristo, se someten a la “INSTITUCION Eclesiástica”.
A las almas de fe y buena voluntad, seres humanos sin distinción de raza, pueblo o religión, a todos los seres humanos que forman parte de la “IGLESIA Institucional”, a sus dirigentes, la Jerarquía Eclesiástica desde sus más altos representantes, aún la persona del Papa (no el Papado), obispos, sacerdotes y fieles de todas las Religiones va dirigido el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra”, para que tomando conciencia de la inconciencia en que han vivido se liberen de la “INSTITUCION”: «Sal de ella, pueblo mío»; se liberen de la sujeción al espíritu del inicuo para orientarse directamente al Cristo vivo en ellos, Quien los redimirá de la orientación al yo-egoísta, como fue redimido “el hombre”, Naturaleza Humana, en Jesús y pueda cumplirse en ellos la Voluntad de Dios, afirmándose en su verdadero Ser, el único que “ES”
Por tanto, perdonad a vuestros hermanos y orad por ellos, ellos son pecadores como lo sois también vosotros. Rechazad y denunciad, sí, ante Dios y ante los hombres al único responsable: al espíritu egocéntrico, espíritu de iniquidad, quien se presenta como lobo rapaz con piel de oveja, escudado en la “INSTITUCIÓN Eclesiástica”, haciéndose pasar por la IGLESIA de Cristo, la Esposa, para tomar posesión de vuestras almas.
Solo Dios sabe quiénes son las personas responsables por haberse entregado a ese espíritu de iniquidad, aceptando conscientemente en sí mismos sus atributos. Dejad el juicio a Dios, único juez de las almas¹.
Palabra del Señor
¹Mensaje del Señor recibido cuando escribía el 2 de febrero de 1998. (Págs. 19 a 21)
…En el año 1973, después de diez años de estar difundiendo el Mensaje privadamente a las personas que se cruzaban en mi vida, como me había dicho el Señor, empecé a difundir públicamente el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra” a los feligreses de la Parroquia “Divina Voluntad”, Venezuela, por invitación de su Párroco, el sacerdote José Gregorio Guarepe…(pág. 25)
…la Jerarquía local de la Iglesia Institucional se opone al “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra” enviado por el Señor como señal de que ha terminado la evolución del ser humano en el conocimiento del bien y del mal; y, por tanto, la misión que ha venido cumpliendo la Iglesia Institucional a través del sacerdocio ministerial ha llegado a su fin para dar paso al sacerdocio de Jesucristo, ofrecimiento propio por la negación de sí mismo para cumplir la Voluntad de Dios y la adoración a Dios en espíritu y verdad, sin distinción de raza, pueblo y religión.(pág. 31)
(…) «Todo lo sucedido CON y EN esta Parroquia “Divina Voluntad” desde su creación no es para mí un hecho local, ni siquiera nacional, sino la manifestación de “un momento”, “una hora” única en la historia de la humanidad –lo cual me fue anunciado por el Señor desde el día 10 de mayo de 1956, en Asís, (Italia), de lo que hablaré más adelante–: Ha llegado la hora, y ¡es ésta! en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu y Verdad. ¿En qué me baso para hacer tal afirmación? Es necesario partir desde el principio: El día domingo, fecha 22 del mes de agosto del año 1954, a eso de las 11:00 de la mañana, encontrándome en la casa de mi residencia en la urbanización “Alta Florida”, en Caracas, el Señor se me manifestó como el Ser que “ES”, fue como una explosión de AMOR, LUZ, SABIDURÍA Y BONDAD que se realizó en lo más profundo de mi ser dándome a conocer quién es Él y quien soy yo: el TODO y la nada; “manifestación” ésta que cambió totalmente mi vida. Este “conocer” no es un simple conocimiento, sino más bien un estado de conciencia que se ha ido haciendo consciente en mi razón a través del tiempo, la meditación y los acontecimientos diarios; especialmente en el contacto con las Sagradas Escrituras y las personas que, sintiendo las mismas inquietudes sobre la VERDAD y la VIDA, han tenido contacto conmigo» (Pág. 37).
Aunque el Mensaje del Señor ha sido rechazado por una parte de la Jerarquía de la Iglesia Institucional local en Venezuela, las Órdenes Religiosas aún tenían la oportunidad de recibirlo para realizar su elección (pág. 50).
“La Respuesta de la Sagrada Congregación de religiosos e institutos seculares, enviada a través de las autoridades de la Orden Franciscana, manifiesta un total rechazo hacia el contenido del libro (La “Nueva Tierra” del hombre nuevo).”
Todo lo relativo a la presentación del “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra” a la Autoridad Religiosa de la “IGLESIA Institucional”, representada en la Custodia Franciscana de Tierra Santa, se encuentra detalladamente documentado en Un Caso de Conciencia en Jerusalén… (pág.52)
Habiéndose cumplido toda justicia en relación a la “IGLESIA Institucional”, como Autoridad Jerárquica y como Autoridad Religiosa, por los resultados se evidencia que la Iglesia Universal de Cristo la componen las almas individualmente, por encima de toda Institución, aquellas personas sin distinción de raza, pueblo o religión que renunciando a toda forma de egoísmo y al espíritu egocéntrico del mundo se orientan al cumplimiento de la Voluntad de Dios dejando reinar al Cristo vivo en ellas para afirmar la libertad en su verdadero Ser, el único que “ES”.
¡Sólo a Ti, Señor, todo honor y toda gloria! (págs. 53 y 54).