Colección Conciencia y Vida

Informe

Una documentación que nace como consecuencia de un escándalo noticioso que dio a conocer a la opinión pública el “Mensaje a los hombres de la Nueva Tierra”, su mensajera Josefina Chacín Ducharne y la colectividad que reside en la Granja Hogar Los Peregrinos en San Diego de los Altos, Estado Miranda, Venezuela.

Ediciones “Acción y Vida”, CARACAS 1987,con 47 fotografías a color, pp. 333, 20.5 x 13.5.

• Extractos

Da a conocer la verdad de la vida de los que residen en la Granja Hogar “Los Peregrinos”.

Responde, al mismo tiempo, los cuestionamientos e incógnitas que han surgido a raíz de este escándalo sin precedentes, contestados y aclarados con la experiencia de vida de las mismas personas que se han visto involucradas en estos hechos.

“A nosotros se nos ha presentado como una ‘amenaza’ y ‘peligro’ para nuestra sociedad: la familia, religión, educación, sistema socioeconómico, en fin, ‘una piedrecita en el zapato’ para los defensores del sistema. Esto no es nuevo; la historia siempre se repite cada vez que Dios intenta renovar la humanidad, desde la conciencia misma del ser humano. De lo único que se nos puede acusar es de hacer vida una toma de conciencia que se va dando en nosotros y de rechazar, como consecuencia, todo aquello que constituye un impedimiento en el camino hacia la verdadera realización del hombre, tanto a nivel natural como a nivel sobrenatural. Si estamos ahora aclarando estas cosas se debe a que nos sentimos en el deber de responder a las muchas preguntas que nos han hecho personas interesadas en conocer la verdad de los hechos, al interesarse por ese ideal de Realización. Al principio respondíamos que esperaran el informe de la Fiscalía, pero como el tiempo pasa, la Fiscalía no se pronuncia y la gente sigue preguntando, es justo que nosotros respondamos”. (Pág. 122)

Han sido los medios de comunicación los que han dado el nombre de “Los Peregrinos” a las personas que nos hemos decidido a vivir el Mensaje a los hombres de la “Nueva Tierra”. Han tomado este nombre de la Granja Hogar “Los Peregrinos”.

La Granja Hogar “Los Peregrinos” es el nombre de un lugar situado en las afueras de San Diego de Los Altos, Estado Miranda, Venezuela; terrenos que antes fueron un establo de caballos, el Stud Coquito. Estos terrenos fueron comprados por un grupo de familias y otras personas que se retiraron allí para vivir el Ideal contenido en el Mensaje a los hombres de la “Nueva Tierra”. Ideal que consiste en vivir, según conciencia, la negación a toda forma de egoísmo dando la preeminencia al Ser, Dios, de acuerdo a la experiencia de vida que algunas personas ya empezábamos a compartir en Carrizal.

Fue en el año 1970 cuando el Señor, a través de una persona fiel, que con su fe y generosidad hizo posible que su Obra prosperara, haciendo accesible el Mensaje a otras personas, nos proporcionó la manera de vivir en esta casa en Carrizal, casa que los medios de comunicación han dado a conocer como “La Cuevita”.

Este lugar lo llamamos así entre nosotros porque antes de venir aquí yo solía decir que quería retirarme a vivir en una cueva. A medida que las familias llegaban a ocupar los terrenos del Stud Coquito, y sobre todo cuando los hijos jóvenes fueron labrando la tierra, el terreno se convirtió en una granja de hortalizas, frutales, cría de gallinas, abejas, vaquería, etc., no con fines de lucro sino para el abastecimiento de todas las personas que allí vivimos. Se le dio el nombre de Granja Hogar “Los Peregrinos”, porque además de ser una granja se constituyó en un solo Hogar, en el que tenemos todos los servicios en común; y se le dio el nombre de “Los Peregrinos”, porque todos los que allí vivimos nos sentimos peregrinando en este mundo hacia una Realidad Superior; en ese sentido sí somos “los peregrinos”.

Allí conviven todo tipo de personas, que por decisión libre y personal han ido llegando, a medida que el Señor les ha abierto las puertas; son personas todas adultas o familias con sus hijos, sin distinción de raza, cultura, religión, condición social o económica, que por la gracia de una toma de conciencia de donación personal a Dios, el Ser, se han decidido a hacer vida la negación propia para depender de la Voluntad Divina. No en todos se da esta “donación personal” de igual manera, la cual es fruto de la Gracia y del esfuerzo propio como cooperación imprescindible a la GRACIA recibida. Si falta ese esfuerzo constante de donación no llega a ser una realidad la elección de esta forma de vida; por esto, no es una garantía vivir en la colectividad, sino una responsabilidad de cada uno al ser admitido a vivir con aquellas personas que sí ponen todo sus esfuerzo en hacer realidad la negación propia, negación a toda forma de egoísmo, para depender solamente de la Voluntad de Dios. (págs.13-14)

En la colectividad impera la libertad de conciencia en todos los aspectos. Allí cada uno es cada uno. Hay normas de disciplina para la convivencia colectiva; pero cada uno es responsable de sus actos y de las consecuencias de estos.

En la Granja no se reciben visitas porque ella está reservada solamente para las personas que se han decidido a llevar esta forma de vida y se la considera la parte privada del Hogar; las visitas se reciben en la casa que está en Carrizal.

La subsistencia de la colectividad depende del aporte que cada uno, además de su trabajo, siente en conciencia que puede ofrecer mensualmente, de acuerdo a sus posibilidades. La Granja no tiene capital acumulado, ya que no se reciben donaciones fuera de las aportaciones mensuales para los gastos de susbsistencia. Como no todos pueden contribuir de la misma manera, estas aportaciones se mantienen en privado, teniendo todos el mismo derecho de consumo. Solamente se reciben “donaciones” de las personas dentro y fuera de la Granja que desean colaborar con los gastos de publicaciones de libros sobre el Mensaje o avisos y remitidos de prensa.

Si algunas personas hacen inversiones dentro de la Granja: terrenos, maquinarias, vehículos, muebles, etc. , o al venir a vivir en ella traen sus pertenencias, éstas continúan siendo de su propiedad, aun cuando las pongan al servicio de la colectividad; esto siempre será espontáneo.

La “colectividad” como tal, es decir como agrupación, ha sido y será siempre circunstancial, sin aspiraciones de permanencia de lugar ni de colectividad. Hoy puede ser aquí, mañana en otra parte o sencillamente puede dejar de ser; lo importante es la toma de conciencia que se da en cada uno y la permanencia de cada uno en la Voluntad de Dios haciendo vida el Ideal que hemos elegido; y es esto lo que hace la unión de todos en el mismo Espíritu. Ésta es, precisamente, la condición de “peregrino”.( págs. 15-16)

A continuación la contraportada y las fotografías que fueron publicadas en el libro. Por último dos volantes o “manifiestos” que repartieron al público los habitantes de la colectividad a raíz del escándalo noticioso.

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